La acogedora casa de vacaciones de madera, amueblada con gusto, está cerca del agua y le ofrece una magnífica vista sobre el paisaje. A través de las enormes ventanas panorámicas, que se extienden desde el suelo hasta el techo, la vista cae sobre el encantador paisaje una y otra vez y desde todas partes. En cualquier época del año, podrá ponerse cómodo en el acogedor salón de la planta baja tras largas jornadas en la naturaleza. Cuando bajan las temperaturas, no hay nada más acogedor que leer un libro frente a la crepitante chimenea o cocinar en familia y jugar a juegos de mesa.
En la planta superior encontrará otra zona de estar con una galería abierta, donde también podrá disfrutar de su intimidad y encontrar la paz lejos de la familia.
En su propio jardín o en la terraza abierta podrá disfrutar del sol y del aire fresco. Pase veladas sociables en la terraza, póngase cómodo en los muebles de jardín o en la barbacoa y haga planes para sus próximas excursiones.